Mari Nuñez blog
lunes, 23 de noviembre de 2015
domingo, 22 de noviembre de 2015
EL CEREBRO ADICTO
Introducción.
En este
contexto trataremos de entender como el cerebro se hace adicto y como el
consumo de diferentes sustancias ya sean drogas, alcohol o tabaco repercuten en
el cerebro haciendo de esto una enfermedad muy grave de necesidad de consumir
diferentes sustancias, el problema no repercute solo en la salud sino también
en el ámbito familiar y laboral, el consumo de diferentes sustancias puede ser
muy dañino para nuestro cerebro existen drogas que no por ser de origen natural
dejan de ser peligrosas y muy dañinas para nuestro cerebro, veremos que este
tipo de enfermedad es tratable y curable y veremos los problemas mentales y
vulnerables, así como las consecuencias a las que nos lleva el consumo
inadecuado de todas estas sustancias.
El cerebro
adicto.
La ciencia
comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 en estos años
pensaba que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad
deficiente y carecían de fuerza de voluntad, se le considero un problema moral
y no de salud como se sabe hoy en día, así, en lugar de diseñar acciones
preventivas y terapéuticas, se optaba por el castigo y se etiquetaba negativamente
a los adictos. Hoy en día se ha ido transformando nuestra comprensión de las
adicciones y la imagen del adicto. La investigadora mexicana-estadounidense
Nora Volkow observó en imágenes cerebrales la influencia de las drogas sobre
diversas zonas del cerebro y encontró la causa física de la dependencia de
sustancias como la cocaína y los opioides. Esto llevó a entender por qué los
pacientes, aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por sí solos, sino
que realmente necesitaban tratamiento"
Efectos de
algunas sustancias:
Nicotina.
Estimulante que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es muy adictiva
y al fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y
problemas cardiovasculares.
Alcohol. Su
consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las áreas
cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral
(funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo
(coordinación de movimientos). Mariguana. Puede dañar la memoria y el
aprendizaje de corto plazo, la capacidad de concentración y la coordinación.
Aumenta el ritmo cardíaco y puede perjudicar los pulmones, así como elevar el
riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
Inhalables.
Sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como
pinturas, pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y pueden
dañar el corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína.
Estimulante que por la brevedad de sus efectos se suele consumir varias veces
en una sola sesión. Puede provocar graves consecuencias médicas relacionadas
con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.
Enfermedad
crónica
La adicción
es una enfermedad que progresa por etapas, en la primera etapa las personas
utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de
drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma
crónica, el cerebro se adapta a las sustancias y aparecen los primeros síntomas
de dependencia. Algunos signos que sugieren adicción: consumir la droga de
manera regular, imposibilidad de dejarla, gastar en droga más de lo que se
tiene, extralimitarse para obtener droga (incluso robar) y sentir que se
necesita la droga para funcionar cotidianamente.
Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del
cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardíaco, la respiración
y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos
permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema
límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro. Al
ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e
interfieren en el proceso normal de intercambio de información neuronal.
La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un
neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las
sensaciones de placer. El cerebro está condicionado a repetir conductas que
permiten la supervivencia y las drogas actúan produciendo una activación mucho
mayor de la que ocurre en las situaciones naturales de recompensa.
El cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las
recompensas naturales, pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas"
de dopamina que se producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su
producción natural, o bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la
señal de este neurotransmisor. Cuando falta la droga el cerebro ya no cuenta
con dopamina suficiente y la persona deja de disfrutar cosas naturalmente
placenteras, lo que conduce a la apatía y a la depresión, se desarrolla
tolerancia a la droga. En el individuo que ha llegado a esta etapa, la falta de
droga provoca el llamado síndrome de abstinencia, con síntomas como ansiedad,
irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y
psicosis, y puede llevar a la muerte.
Biología y ambiente.
Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del
riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales,
dietéticos. Existen personas sin riesgo genético absoluto. No se trata de uno o
cuatro genes que sean malos. Tenemos miles de genes. A fin de cuentas, el que
se manifieste el comportamiento adictivo dependerá tanto de lo genético como
del entorno. Así, incluso si un individuo tuviera genes que propician el
comportamiento adictivo, si en su entorno no se usan drogas o si su comunidad
de compañeros y amigos no las consume, será muy improbable que el individuo
desarrolle adicción simplemente porque hay una interacción positiva y robusta
entre la parte biológica y la parte ambiental.
Algunas personas pueden definirse como más vulnerables, pues
tienen un riesgo mayor de desarrollar una conducta de abuso de sustancias; son
las personas proclives a conductas de riesgo o a la búsqueda de novedades.
Principales factores de riesgo:
- Conducta agresiva temprana
- Habilidades sociales deficientes
- Ausencia de supervisión paterna
- Compañeros/amigos que abusan de sustancias
- Disponibilidad de la droga
- Pobreza…
y de protección:
- Autocontrol
- Relaciones positivas
- Supervisión y apoyo paterno
- Información
- Políticas contra el uso de drogas
- Cohesión comunitaria
- Dependencia Física.
Hay sustancias que por sí mismas son muy adictivas; por
ejemplo, la heroína. Desde que se usa por primera vez provoca una modificación
estructural del cerebro. Otras sustancias adictivas como el alcohol, el tabaco
y la benzodiazepina (medicamento psicotrópico que actúa sobre el sistema
nervioso central) producen dependencia muy rápido en las personas propensas.
Para que se desarrolle una adicción importa igual lo adictiva
que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la
sociedad.
Entre los humanos hay tres veces más adictos a la nicotina
que a la cocaína y esto tiene que ver con que la nicotina es más fácil de
adquirir y su consumo es más aceptado por la sociedad. En el caso del alcohol,
otra droga de fácil acceso y con amplia aceptación social, entre el 10 y el 15%
de las personas que beben desarrolla la dependencia. Uno de sus principales
síntomas es el aumento de la tolerancia; es decir, se necesita beber más para
experimentar los efectos deseados. La tolerancia se desarrolla muy rápido.
La adolescencia factor de riesgo.
Los adolescentes suelen tomar sus decisiones a partir de las
emociones y no del juicio y el raciocinio, es más probable que abusen de las
sustancias. El problema principal es que en esa etapa de desarrollo el cerebro
es mucho más vulnerable. "La adolescencia es una época en la que se están
desarrollando todas las conexiones y exponer el cerebro a las drogas a esa edad
tiene consecuencias mucho más dañinas", los daños que causa la mariguana
en el cerebro pueden ser reversibles en las personas que la empiezan a consumir
en la edad adulta, pero no hay evidencia de que lo sean cuando el abuso
comienza en la adolescencia.
Al reunir a todas las personas que han estado expuestas una o
más veces al uso de sustancias, controlando todas las demás variables, hemos
encontrado que quienes desarrollan dependencia generalmente comenzaron a usar
drogas dos años antes que aquellos que no la desarrollaron. Aunque el punto de
corte son los 17 años, para el caso de la mariguana tenemos el riesgo incrementado
hasta los 26 años. Esto significa, según la especialista, que los adolescentes
no deben ni beber, ni fumar, ni usar otras drogas y que tenemos que trabajar
con todas las políticas públicas que nos ayuden a protegerlos.
Problemas mentales y vulnerabilidad.
Consecuencias conductuales, familiares y sociales.
Todas las adicciones pueden tener graves consecuencias para
la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para el bienestar personal, familiar
y social. Este trastorno afecta varios circuitos cerebrales.
También el aprendizaje, con la memoria, con el control de
emociones, con la toma de decisiones; son varios circuitos. Todos interactúan
entre sí y muestran una disfunción en el adicto. Y dependiendo de la sustancia
y del tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud pueden ir de
enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de trastornos
mentales irreversibles.
Siendo adicto se corre también el riesgo de sufrir o infligir
a otras personas algún daño no intencional, o de incurrir en actos de violencia
o delitos por influencia de las drogas o de la abstinencia.
Las drogas también son un problema social con muchas facetas
porque tener un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad de vida y
tiene un impacto emocional, económico y social.
Por tanto, el tratamiento debe definirse según la persona, el
tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos.
No se intenta resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar al
individuo y su contexto: su familia y su lugar de trabajo. En definitiva, se
requiere una terapia multidimensional que procure entrenar nuevamente un
cerebro que aprendió algo totalmente anormal, pues la adicción, en última
instancia, es una enfermedad de aprendizaje.
En consecuencia, la recaída no debe considerarse como el
fracaso del tratamiento; sólo indica que éste tiene que repetirse.
El mejor enfoque: la prevención.
Para prevenir tenemos que evitar todo lo que sabemos que es
dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo. Entre
los factores negativos se encuentran, por ejemplo, los padres adictos, la
pobreza extrema, la mala nutrición, la falta de ejercicio, así como un ambiente
que no sea confiable para los chicos y, desde luego, un entorno de violencia.
Deben evitarse esas actividades desafiantes, o de franca delincuencia porque
todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo
absoluto de abuso de sustancias.
Tenemos que trabajar para que se deje de vender
alcohol a los adolescentes, lo que sucede incluso en tiendas establecidas que
funcionan las 24 horas. También hay que frenar la disponibilidad de inhalables
y de cigarros sueltos. Proteger a los adolescentes de las drogas es
fundamental, "pues toda la evidencia de salud pública nos habla de un
riesgo mayor" en la adolescencia.
CONCLUSIONES.
Como hemos visto en el transcurso de esta investigación, el
consumo de las drogas no es una cosa de moralidad sino es una enfermedad que
afecta a los individuos de manera progresiva, dañando órganos importantes del
cuerpo humano tal como lo es el cerebro, además de causar severos daños neuronales
daña el autoestima y tiende a ser una necesidad fisiológica incontrolable, así
que para prevenir todo esto tenemos que tener más cultura con respecto a la
prevención de drogas explicando a los hijos las graves consecuencias que
tendrán al consumir drogas sean cual sean. Combatir el consumo de las drogas
depende de todos nosotros.
El motivo por el cual he elegido este tema es porque es de
suma importancia la prevención al consumo de drogas ya que he visto casos que
las drogas han destruido familias completas, partí en mi investigación desde mi
conocimiento real de esta situación.
Fuente: National Institute on Drug Abuse
http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto
Ruiz Loyola Benjamín, ¿Cómo ves? Las drogas, Col. ¿Cómo ves?,
No. 3, UNAM, México, 2002
viernes, 6 de noviembre de 2015
miércoles, 21 de octubre de 2015
¿Qué es ser un estudiante en línea?
El uso de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación han venido a transformar la forma en como interactuamos, un
ejemplo de ello, es la creación de escuelas virtuales, esta modalidad de
estudios presenta nuevos retos y desafíos para todo aquel que aspire a
convertirse en un estudiante en línea.
Las etapas y
evolución de la modalidad abierta y a distancia:
· Etapa 1 Modalidad por correspondencia (los
medios para el aprendizaje eran
materiales impresos y servicios postales)
· Etapa 2 Enseñanza multimedia (Se usaban medios
de comunicación como el teléfono, la
televisión y medios audiovisuales)
· Etapa 3 Telemática (inserción de las
telecomunicaciones con otros medios
educativos)
· Etapa 4 Enseñanza colaborativa basada en
internet (se utilizan recursos que pueden ser enviados por web, el estudiante
participa como auto gestor).
En un entorno virtual no hay lugar para un aprendizaje
pasivo y dirigido, el cual se caracteriza por la sumisión del alumno ante el
conocimiento absoluto e inapelable del profesor; sino que, a partir de aquí
tendrás que convertirte en un agente activo de tu propio aprendizaje.
Características:
· Actitud proactiva
· Compromiso con el propio aprendizaje
· Conciencia de las actitudes, destrezas,
habilidades y estrategias propias
· Actitud para trabajar en entornos colaborativos
Metas propias
Aprendizaje autónomo y Autogestivo.
Retos: Dejar atrás el aprendizaje dirigido, evita memorizar
y repetir el conocimiento, dejar atrás los entornos competitivo, gestión y
administración del tiempo, destrezas comunicativa.
Mitos relacionados con la educación en línea:
· Es fácil y sencillo estudiar en línea, solo hay
que estar en la computadora y ya.
· No hay que leer nada, basta con copiar y pegar
la información que encuentre en la red.
· Como no me conocen (físicamente), puedo dejar
de estudiar en cualquier momento
Estos mitos son totalmente falsos, ya que ser un estudiante
en línea no es fácil ni difícil, basta, con aplicar estrategias y acciones que
te permitan auto gestionar tu aprendizaje.
Recuerda que el
verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información, sino en
apropiarte del conocimiento.
Fuentes de informacion:
Bautista, G., Borges, F., & Forés, A. (2006). Didáctica
universitaria en Entornos Virtuales de Enseñanza-Aprendizaje. Madrid: Ediciones
Narcea.
Cabero Almenara, J., & Llorente Cejudo, M. (2008). La
alfabetización digital de los alumnos. Competencias digitales para el siglo
XXI. Revista portuguesa de pedagogía, 7-28.
García Aretio, L. (2014). Bases, mediaciones y futuro de la
EaD en la sociedad digital. Madrid: Editorial síntesis.
Ortíz, J. R. (1998). La educación a distancia en el umbral
del nuevo paradigma telemático. Recuperado el 19 de Agosto de 2014, de
http://goo.gl/TNEVsb
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